Etxelekua logra 2 primeros premios en el mundial de Londres

La quesería de urdazubi/urdax logra de nuevo dos primeros premios en el mundial de londres

Fuente: Diario de noticias

La familia Bengotxea-Lastiri, de Urdazubi, más de 27 años dedicada a elaborar quesos en el caserío Etxelekua, ha vuelto a convertirse en referente para los productores queseros al ganar en Londres dos medallas de oro, una de plata y otra de bronce en los World Cheese Awards 2017, el mayor y más relevante certamen de quesos a nivel mundial. Etxelekua, en el barrio Alkerdi, es propiedad de Manuel Bengotxea y de su mujer Maribel Lastiri, de Amaiur, y con sus hijos Xabier y Ana Mari y su yerno Francisco se dedican a la cría de ovejas, y a la producción de quesos.

El salto de producir quesos de consumo propio a comercializarlos lo dieron en 1990. Aunque estudió electrónica en Pamplona, Xabier Bengotxea pronto descubrió que su verdadera vocación era seguir los pasos de la familia y dedicarse al pastoreo junto al padre. Ana Mari tardó más en embarcarse y su decisión no fue fácil: “Estudiábamos en la zona y ayudábamos los seis hermanos, pero luego Xabier y yo fuimos a estudiar a Pamplona y pasábamos allí la semana”. Se licenció en Administración y Dirección de Empresas y trabajó en la capital hasta que vio que 8 horas frente al ordenador y sentada en una mesa no era lo suyo y los dos volvieron a casa

Ayer, tras los nuevos galardones mundiales obtenidos, explicaban su labor. Xabier, en el pabellón donde agrupan a las ovejas paridas (“normalmente, son habituales nacimientos de dos corderos por oveja”, comenta) supervisaba más de 70 ovejas y sus crías, mientras el resto del rebaño, hasta unas 500 ovejas, pastaba en los prados vigilado por el padre, Manuel. La granja posee doce carneros, si bien Xabier aclara que “la mayoría de ovejas se inseminan por medio del servicio de la propia Denominación de Origen (DO) Idiazabal, que lleva un control muy estricto de la producción de leche y quesos y del estado de los rebaños, esforzándose por mejorar la raza de oveja latxa”.

Los carneros de casa “son los que montan a las ovejas que no han sido preñadas por la inseminación artificial. Es obligatorio tener carneros, pues sin carneros, se dice que no hay rebaño”, afirma Xabier, de forma que así los partos se van prolongando hasta abril en el caso de las más tardías.

La madre, Maribel, no está en casa, ha salido al médico. “Ella es la base de la empresa familiar, se ocupa de la venta y a diario la más importante en el caserío, pues como dice su hija Ana Mari “es la cocinera que nos da de comer”, una labor importante para un negocio que exige dedicación casi exclusiva. Xabier y su padre, de pastores, y Ana Mari con su madre y su marido, Francisco, también “integrado plenamente en este negocio”, son quienes se ocupan de toda la infraestructura pastoril, quesera y doméstica.

de familia Maribel Lastiri y Manuel Bengotxea se casaron y hacían quesos para consumo propio que cada vez más personas acudían a comprarles, hasta que decididos a vender en tiendas de la comarca y a quienes acudían a su casa, se registraron como productores y empezaron a comercializar su producción. Tenían ovejas latxas y vacas lecheras, pero hasta 2005 no se integraron en la DO Idiazabal, una arriesgada apuesta porque “hay que someterse a un control mayor y más estricto”.

Centrados en la producción de queso de oveja desde 1990, en Etxelekua no elaboraron queso de vaca hasta el 2000. Ana Mari recuerda que “hubo una huelga y no nos recogían la leche, así que empezamos a hacer también quesos de vaca y así seguimos, aunque al ir Xabier y yo a estudiar a Pamplona, nuestros padres quitaron las vacas y desde entonces su leche la compramos a ganaderos de aquí mismo”.

Hoy en día, Etxelekua ha crecido, muchas de las explotaciones de la DO Idiazabal tienen unas 250 cabezas y ellos poseen el doble, lo que exige a la familia dedicación completa pues de otra forma sería inviable. Producen tres tipos de quesos, la marca Bengotxea bajo los estrictos controles y exigencias del organismo regulador, “lo que le da al consumidor una mayor garantía de que lo que consume es auténtico Idiazabal y, a nosotros nos permite llegar más lejos a vender nuestros productos”. Mientras, la marca Etxeleku, se divide en queso de vaca y de oveja cuya diferencia con el Bengotxea no estriba en la materia prima ni en la fase de producción, sino en los controles de los procesos productivos.

mundial Etxelekua se presenta a los World Cheese Awards desde 2009, siendo numerosos los premios y reconocimientos obtenidos. La tienda es una exposición de trofeos, fotografías y diplomas y además de quesos, venden mermeladas y otros productos caseros de la comarca. Gracias a los premios, Etxelekua está ampliando su mercado y aprovecha la gran afluencia de turistas a los pueblos de Xareta (Sara, Ainhoa, Zugarramurdi y Urdazubi-Urdax), y su web también es una vía de contacto con clientes que nos encargan a distancia: “No tenemos tienda on-line pero por teléfono o e-mail contactan y se lo enviamos por mensajería”. La quesería, de forma excepcional, organiza visitas guiadas pero a grupos bastante numerosos pues exige dedicación de la que no disponen. Ana Mari Bengotxea es optimista y cree que la ganadería tiene futuro, “pero hay que adaptarse a los nuevos tiempos”.

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